martes, 3 de enero de 2012

CARTA A TU CADAVER

Estimado Cadáver: 

Hoy fue mi visita a la morgue y hoy me preparo para despedirte… Tu muerte súbita ha tocado mi corazón, te esfumaste como la ultima bocanada de nicotina del cigarrillo de una prostituta. 

Cuando me acerque al congelador que te contenía, sentí enormes ganas de estrangularte, pero mi autocontrol no me lo permitió, además ya eras un cadáver que ocupaba un espacio más. Te veía con tus ojos cerraditos tan apacibles, tan dormilón y perezoso como siempre… dentro de ese cuerpo se escondía un alma tan pávida, cerrada entre tus poros siempre resecos. Si, es cierto tu piel estaba morada y en mal estado, pero no importa cuantos ungüentos para la resequedad utilizaras, seguían igual de deshidratados como tu encéfalo. 

De camino a mi hogar, me encontraba pensando en que no deberías tener un entierro, tus cenizas deberían ser esparcidas en un parque para perros, donde puedas estar en comunión con los de tu clase, donde puedan defecarte y pisotearte como merecías.

En cuanto a la comitiva fúnebre y la presencia de los familiares, no creo que sean necesarios, se podría contratar al beodo del barrio, que esparza tus cenizas sin respeto, que las orine, le haga una danza de victoria encima. En cuanto a tus bienes, permitiré que las hienas de tu familia se apropien de tus miserias. Luego de todo nunca dejaron caer saliva sin luego volver a recogerla porque siempre pensaron en sacarle dinero de alguna forma. 

Mi placer es ver como se regurgitan palabras de rabia unos a otros, ver como se denigran por tus cosas. Esas aves de rapiña que siempre andaban mordisqueando tu miserable sueldo. Yo jamás quisiera perderme ese espectáculo, vestidito de negro pondré silenciador a mi sonrisa. 

Tu partida le ha dolito a muchos, en especial a mi, pero yo no pedí que murieras, jamás quise eso, lo hiciste por tu propio gusto. Me llenaste de dolor, tú súbita partida lleno mi cabeza de muchas preguntas que hasta el día de hoy no tienen ni tendrán respuesta. Pero Aunque te haya visto en la morgue, que respuestas le puedo exigir a un cadáver frío, pensándolo bien siempre tenias esa consistencia… Como son las cosas, habría dado cualquier cosa para que volvieras pero hoy siento que por allá, donde sea que estés, eres mucho mas útil. 

No hubo palabra antes; ¿Porque tiene que haber palabra ahora? Lo sé, esta carta va dirigida a un cadáver iletrado, pero siempre fue tan difícil para ti entender la complejidad de tantas cosas. Me despido de ti y de tu cadáver, también de los buitres de tu estirpe… Ahora estimo mucho de lo que me he liberado y pensar que las cosas pudieron haber sido peores. 

Querido y frío cadáver, espejo de la vida que algún día ocupaste, doy por terminada para ti esta misiva. Que tengas buen viaje.

Tu ex viudo


Por G-sus Miguel

1 comentario:

  1. Me encantó tu carta! ufff! me transporté contigo a la morgue, senti rabia con ese acefalo tambien y con su familia de aves de rapiña! Excelente!! Gracias por compartirlo con nosotros! xoxox

    ResponderEliminar