Y ahí estás, en mi presencia...
Tan cerca y a la vez tan lejos
Totalmente inalcanzable para mí
Aún recuerdo cuando me prometías el universo
cuando tu sonrisa era tan brillante
que iluminaba todo entorno sobre mí.
Cuando el calor de tus manos quemaba mi cuerpo
y el sabor de tus caricias eran mi diario alimento.
Que nos pasó mi niña?
A veces te miro cuando tú a mí no me miras
veo como tu mirada se pierde
transitas a lugares en tu mente y
quisiera saber a dónde te vas.
Aún, deliro con el olor de tu perfume, mi niña,
cuando estás cerca y cuando estas lejos sueño con él.
Parece que el desamor se ha posado en nuestra esquina, mi niña.
Ya las caricias menguan
las miradas no tienen chispa
los besos cada vez más forzados
cada vez menos son las sonrisas…
Por qué nos pasó esto mi niña?
Una vez nos juramos amor eterno
una vez nos dijimos tantas cosas
que podrían haberse escrito en mármol
y hoy las habríamos hecho arena…
Tanto dar, tanto perder, así es el juego de amor.
Sabes que es lo más que me duele, mi querida niña?
No es saber que tú me hayas dejado de amar, mi niña lo más que retuerce todo mi ser y quebranta mi corazón es saber que yo también he dejado de sentir amor por ti…
A donde se nos fue mi niña? A dónde?
Meryland Cuevas-Canela ©
12/7/2011
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