domingo, 11 de marzo de 2012

COMO AMA LA POETA

Con el rojo pasional que brota de la tinta escarlata de los corazones en prosa

Con la lengua apasionada, que se estruja por veredas de letras, espuma, saliva sudorosa y cuerpos tersos

Con los ojos que se encienden como luminarias en noches de apagón, que te miran cerrados y te besan despiertos

Con los dedos que sin tocar te acarician, te desnudan con las uñas del pensamiento y te cosquillean como el viento

Intrínsecamente,

Simplísimamente,

Apasionadamente,

Ruborizadamente,

Conceptual y dolorosamente

Así ama una poeta, de una manera muy peculiar y de muchas maneras tan complicadas… Con amor del que no se escribe en los libros, pero se tatúa en la piel, en los ojos, en la boca y en el alma.

Meryland Cuevas © 2012



lunes, 27 de febrero de 2012

BESOS DE LUNA


Voy a dormir, con tu aroma dentro de mí
Con el rasguño de tu piel en mi espalda
Y los besos mojados que dejaste en tu almohada.

Dormiré y en mis sueños llegaré a ti
Mi almohada se convertirá en la nave que me transportará
A los valles donde duermes junto a mi.

Ah! Que bellos son los sueños  cuando te veo en ellos
Sonriendo e iluminada, Con la brisa dando en tu mirada, revolviendo tú perfume
Llegando hacia mí enredada con el viento.

Voy a dormir, no sin antes soplar tus labios desde aquí
Porque sé que la Luna te espera para entregarte ese beso
Que desde aquí te di.

Meryland Cuevas ©
febrero 27, 2012

martes, 3 de enero de 2012

CARTA A TU CADAVER

Estimado Cadáver: 

Hoy fue mi visita a la morgue y hoy me preparo para despedirte… Tu muerte súbita ha tocado mi corazón, te esfumaste como la ultima bocanada de nicotina del cigarrillo de una prostituta. 

Cuando me acerque al congelador que te contenía, sentí enormes ganas de estrangularte, pero mi autocontrol no me lo permitió, además ya eras un cadáver que ocupaba un espacio más. Te veía con tus ojos cerraditos tan apacibles, tan dormilón y perezoso como siempre… dentro de ese cuerpo se escondía un alma tan pávida, cerrada entre tus poros siempre resecos. Si, es cierto tu piel estaba morada y en mal estado, pero no importa cuantos ungüentos para la resequedad utilizaras, seguían igual de deshidratados como tu encéfalo. 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

A dónde se nos fue, mi niña?

A dónde se nos fue, mi niña? 

Y ahí estás, en mi presencia... 
Tan cerca y a la vez tan lejos 
Totalmente inalcanzable para mí 

Aún recuerdo cuando me prometías el universo 
cuando tu sonrisa era tan brillante 
que iluminaba todo entorno sobre mí.